Ameri: del origen a la parcela

Domaine Bousquet presenta la evolución de sus vinos ícono
Domaine Bousquet afianza una nueva etapa en la elaboración de vinos de alta gama, marcada por una clara apuesta hacia la viticultura y enología de precisión. Este proceso integra investigación técnica, incorporación de tecnología y un rediseño del manejo del viñedo, con el objetivo de interpretar el terroir con mayor nivel de detalle y fidelidad.
El punto de inflexión fue el estudio de suelos realizado en la finca Eva Estate de Domaine Bousquet en Gualtallary, junto al geofísico Guillermo Corona. A partir de 123 calicatas, la bodega desarrolló un mapa que permitió pasar de grandes parcelas a cerca de 81 microparcelas diferenciadas con 4 tipos de suelos: Arenoso, Arenoso Calcáreo, Pedregoso Calcáreo y Súper Pedregoso. Esta nueva configuración dio lugar a un modelo de gestión más preciso, donde decisiones como el riego, el manejo de cada varietal y el momento de cosecha se ajustan a las características específicas. “El trabajo constante que venimos haciendo, que profundiza el conocimiento de nuestra finca y el gran cambio de identidad que tuvimos cuando pudimos separar por suelo, nos está enseñando mucho. Si bien ya venimos probado muchas variedades de distintos tipos de suelos y hemos visto el resultado, ahora hay que trabajar en definir de forma más precisa qué variedades desarrollar en cada tipo de suelo, ese es el próximo paso. Luego tenemos que repensar el sistema de riego para cada tipo de suelo”, explica Rodrigo Serrano Alou, enólogo de Domaine Bousquet.

En bodega, este enfoque se traduce en la incorporación de tecnología de selección —como la selectora óptica de granos Pellenc— y la asesoría de la Master of Wine Madelaine Stenwreth, quien aporta una mirada global en la definición de los perfiles. El proceso se complementa con la creación de una Sala Premium, construida en 2025, destinada a la elaboración de los vinos de las líneas de alta gama Ameri, Gran Bousquet y Gaia provenientes de Eva Estate. “El objetivo principal de la sala premium es separar la elaboración de vinos de alta gama de todo lo que es producción en volumen. Queremos tener un equipo especializado, como en la sala de barricas, enfocado en la elaboración de esos vinos… que aprenda, que se capacite, que pueda seguir el día a día”, afirma Rodrigo. “Para nosotros va a ser una bodega aparte focalizada en alta gama, que va a sumar en la elaboración un montón de detalles, como distintos tipos de vasijas: hemos incorporado foudres, los clayver, barricas de fermentación, tanques pequeños de fermentación para poder separar las microparcelas. Además, tiene un piso mejor del resto de la de las instalaciones, paredes asépticas con zócalo sanitario, con un trabajo de epoxy. Tiene aislación térmica para mantener temperaturas mucho más constantes que simulen a la cava, tiene equipo de frío para mantener una temperatura constante en la sala, un montón de detalles que hacen a la calidad”, agrega el enólogo.
En este contexto, la línea ícono Ameri funciona como el principal reflejo de esta evolución, recorriendo un camino que va desde una concepción basada en el ensamblaje de variedades hacia una exploración cada vez más específica del viñedo.
1. Ameri Eva Estate Red Blend Orgánico: el origen de la línea
Ameri nace como un Red Blend – con la cosecha 2011 que llegó al mercado en 2014 – concebido desde una lógica de integración, donde el corte busca equilibrio, complejidad y estilo.
“Este vino se creó con el propósito de lograr la máxima expresión de Eva Estate, nuestra finca principal de Gualtallary. Nació como un blend de variedades y, con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en un blend de suelos que combina los cuatro tipos existentes de la finca. Además la composición varietal de cada año fue cambiando, el Cabernet Franc desplazó al Merlot y el Syrah. En esta diversidad de suelos, las raíces de las plantas absorben los minerales propios de Gualtallary, cuyo carácter se ve reflejado en los aromas, los sabores y la textura del vino”, explica Serrano Alou.
En sus cosechas vintage, como 2017 y 2019, el corte estaba compuesto por 60% Malbec, 20% Cabernet Sauvignon, 10% Syrah y 10% Merlot, reflejando una visión amplia del viñedo. Con el avance en el conocimiento del terroir, la composición varietal comenzó a evolucionar. En la cosecha 2022, el blend deja de incluir Syrah y para a estar conformado por 54% Malbec, 39% Cabernet Sauvignon y 7% Merlot. A partir de la cosecha 2023, el blend vuelve a redefinirse con la incorporación de Cabernet Franc, quedando compuesta por 40% Malbec, 40% Cabernet Sauvignon y 20% Cabernet Franc. Esta evolución refleja una búsqueda más precisa en la selección de variedades y su relación con el origen.
“Se puede ver la evolución que acompaña la historia de nuestro equipo desde hace 9 años, desde que empecé a trabajar en Domaine Bousquet a la actualidad. Está plasmado el mayor conocimiento de la finca y de los varietales, los momentos de cada variedad. Se refleja el gran cambio a partir de conocer los tipos de suelo”, define Rodrigo. “La 2017 es una cosecha inicial para mí y fue el vino elegido por los enólogos en el Concurso The Winemakers. Es un vino muy rico, pero de un estilo con gran peso, de mucha profundidad y de mucha extracción. La cosecha 2019, es un vino de bastante alcohol, fuerte, con mucha estructura. Es la cosecha con la que se decide comenzar a embotellar los componentes de Ameri . La 2022 es la añada con la que Domaine Bousquet obtuvo el Trophy como mejor productor de vino tinto en el IWSC . En la 2023 hay un cambio rotundo porque el blend deja de tener Merlot que se reemplazan por Cabernet Franc que es magnífico”.
2. Los varietales de Ameri Eva Estate: la identidad de cada componente
En 2019, Domaine Bousquet amplió la línea Ameri Eva Estate con la incorporación de las etiquetas de los varietales que integraban el Red Blend: Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot.
Esta decisión marcó un primer paso hacia una mirada hacia la expresión de cada cepa. Una exploración del carácter particular de cada varietal dentro del universo Ameri, conservando el origen como hilo conductor.
Con la evolución del blend a partir de 2023, la línea de varietales también se redefine, quedando conformada por Malbec, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc.
Los varietales de Ameri Eva Estate hablan de identidad: qué aporta cada variedad, cómo se expresa y qué rasgos aparecen cuando se la deja hablar por sí misma.
Ameri Eva Estate Malbec Orgánico proviene de las parcelas 1, 3, 4, 5, 8 y 9, cubriendo los cuatro tipos de suelo en el viñedo Eva Estate: Arenoso, Arenoso Calcáreo, Pedregoso Calcáreo y Súper Pedregoso y por lo tanto aportando cuatro atributos únicos diferentes para crear el blend.
Ameri Eva Estate Cabernet Sauvignon Orgánico proveniente de dos parcelas con 3 tipos de suelo diferentes: Arenoso, Pedregoso Calcáreo y Súper Pedregoso.
Ameri Eva Estate Cabernet Franc Orgánico este varietal se sumó a partir de la cosecha 2024, como resultado de su incorporación de la variedad a la composición del Red Blend a partir de la cosecha 2023. Proviene de la parcela numero 9-3. “Es una parcela única, la 9. Es lo último que se plantó en la finca en el año 2017, en dos tipos de suelo diferentes: Arenoso Calcáreo y Súper Pedregoso. En estos suelos, las raíces de las plantas absorben los minerales propios de Gualtallary, mostrando un perfil más enérgico de este varietal, que promete longevidad”, describe el enólogo.
3. Ameri Eva Estate Sauvignon Blanc Orgánico: la incorporación del blanco
A partir e la cosecha 2023 la línea Ameri Eva Estate sumó su primer vino blanco con el lanzamiento de Ameri Eva Estate Sauvignon Blanc Orgánico, ampliando la exploración del terroir hacia nuevas variedades.
Este vino representa un paso más en la evolución del proyecto, ya que comienza a reflejar de manera más directa el trabajo derivado del estudio de suelos, incorporando una lectura más precisa del viñedo también en blancos.
Ameri Eva Estate Sauvignon Blanc Orgánico: proviene del corazón de la parcela N° 9-1 donde la bodega preparaba su compost y luego se plantaron vides de Sauvignon Blanc, que dieron una fruta muy especial. Suelo arenoso calcáreo, parcela de 1,7 hectáreas.
4. Ameri Wild Roots Block 3 y Block 4 Malbec Orgánico: la precisión del origen
El desarrollo alcanza su máxima expresión con Ameri Wild Roots Block 3 y Ameri Wild Roots Block 4, Malbecs que surgen directamente del estudio de suelos realizado en Eva Estate.
Estos proyectos representan el resultado de la viticultura y enología de precisión, donde la parcela se convierte en la unidad fundamental de trabajo y cada vino expresa la singularidad de su lote de origen.
A través de una enología orientada a preservar la identidad del viñedo, estos vinos llevan al extremo la interpretación del terroir, consolidando la evolución de Domaine Bousquet hacia un modelo de máxima definición y especificidad.
Etiquetas que remiten a la singularidad de un racimo específico, con uvas de gran calidad y expresión con las que se elaboran vinos de gran pureza que reflejan los suelos de los lotes elegidos de la finca orgánica Eva Estate.
Ameri Wild Roots Block 3 Malbec Orgánico: proviene de la parcela N° 3. Suelo pedregoso calcáreo: Entre 40 y 70cm de arena, más 20cm de capa calcárea, terminan con una gran capa pedregosa.
Ameri Wild Roots Block 4 Malbec Orgánico: proviene de la parcela N° 4. Suelo arenoso calcáreo: Entre 70cm y 100cm de arena y por debajo de un suelo calcáreo.
Sobre Domaine Bousquet
Domaine Bousquet es el legado de una larga y prestigiosa historia que lleva el apellido Bousquet. Una familia de cuatro generaciones de tradición vitivinícola, proveniente de la región de Carcassonne, al sur de Francia. La bodega nació en el año 1997, cuando la familia adquirió 240 hectáreas de tierras vírgenes en Gualtallary, Tupungato, Valle de Uco, actualmente considerado uno de los mejores terruños mendocinos.
Desde su origen, los viñedos de Domaine Bousquet han sido tratados de forma orgánica y actualmente reciben prácticas regenerativas y biodinámicas. El principal objetivo de la familia Bousquet es el de combinar las técnicas de elaboración francesas, con el clima y terroir excepcionales de la región. La filosofía de trabajo se enfoca en la preservación de la alta calidad de las uvas; por esa razón el manejo delicado del viñedo es el principio que rige a la bodega.
Los viñedos cultivados orgánicamente dan como resultado fruta de mayor concentración, permitiendo que el terroir se exprese de manera asombrosa. La enología está a cargo de Rodrigo Serrano Alou.
